Este Regue no sé si es un genio o un torturador. Se acerca sigilosamente saca un tema así como distraído y comienza a largar. Ya nos va a contar otra batallita, pero no, parece que es una historia interesante. Poco a poco te va metiendo en el tema. Te relajas, te acomodas un poco más en el sofá, pegas otro trago y abres bien los ojos y los oídos. Muy interesante.
Y de repente, coño, se acabó. Y te quedas con una cara de tonto…
Luego dicen los escritores que lo más difícil de un libro es acabarlo. Este no sé si valdrá para escribir libros pero para capítulos por entrgas un genio. Te quedas como loco esperando a la semana que viene.
