Tienes razón. Y a mí el sentido común también me dice que así es... o debería ser.
Pero no sé qué extraña razón guía al legislador en materia de náutica de recreo para no elaborar normas más claras y fácilmente comprensibles.
Con ese artículo en la mano te pueden condenar o absolver a juicio de la Capitanía de que se trate y de su estado de ánimo de ese día
