Llegamos a la estación de Guilin en el tren que nos trae desde Xian un día lluvioso, nunca había visto un paisaje tan sombrío como el de la ciudad de Guilin aquella tarde. El motivo de este viaje era conocer esa forma de pesca con cormoranes que se practica mucho en el río Lijiang.
En el andén nos deberíamos encontrar con Sun Bu’er un escritor chino que haría de guía durante nuestro viaje por el río, las señas para reconocerlo eran claras, Sun es un chino de la etnia Miao, por lo que debíamos buscar un hombre menudo que además, según apuntaba su carta, llevaría un sombrero Panamá. Fue muy fácil, el escritor mediría un metro treinta y no pesaría más allá de 50 kilos.
El taxi nos llevó directamente al embarcadero donde Sun tenía un sampan alquilado, la palabra sam pan viene del Cantones y significa literalmente “tres tablas”, el barco tiene una sola habitación que hace de cocina y dormitorio donde aposentamos nuestras mochilas.
El barquero soltó las amarras y descendimos por el río cuando ya el sol se ponía entre las colinas Karsticas del paisaje. La cena constó de pescado seco que hidratamos en agua del propio río, lo regamos con salsa picante de soja, un tazón de sopa de tortuga y fideos, la petaca de whiskey irlandés Bushmills que había rellenado para este viaje nos “templó” el ánimo, Sun conocía la destilería que un día creó Wilson Boyd, durante el tiempo de su exilio que lo llevó al Irlanda.Lo que pensé me duraría todo el viaje no pasó de aquella noche.
Cuando llegamos a Daxu Sun nos empezó a explicar el método de pesca, los primeros que trajeron cormoranes al Lijiang hace más de 400 años, trajeron también los pequeños botes llamados scow, pero pronto fueron sustituidos por los botes planos de bambú, especie predominante en los bosques de esta zona central de China, también comprobamos que los pájaros pescan mejor de noche que por el día, el botero pone un lazo en la parte inferior del cuello del ave para que no pueda tragar el pescado y al mismo tiempo es por donde la tiene apresada. La cantidad de peces que pescan en una noche es increíble, un cesto de más de 10 kilos con tan solo dos aves.
Nuestro viaje viendo pescadores de cormorán llegó a la Millstone Hill, donde vivía la familia de Sun y desde donde saldríamos en coche hasta Yhansan, la pequeña aldea de casas de madera que por si sola paga un viaje hasta allí, una comida preparada por la madre de Sun se guarda en mi memoria como una imagen maravillosa que despide esta experiencia.
