Lo único que no admito abordo son las suelas negras (las "dañinas" en general), que te van dejando rayones, sobre la cubierta blanca, por todos lados. Si a alguno le apetece ir descalzo, pues que lo haga; el cata no es excesivamente peligroso para el tema "golpe", ya que es muy despejado. Por lo que los tropezones son raros.
Aun así, yo jamás voy descalzo en el barco. Primero por la planta del pie, ya que el calzado amortigua contra la dura (y a veces caliente) superficie a pisar. Y segundo porque me gusta tener los pies limpios y si vas descalzo, por muy lustroso que esté el barco, se te ponen negros. Y si luego tienes que pisar los cojines (por ejemplo), estos se terminan manchando. Si vas calzado, con quitarte las zapatillas problema resuelto.
Saludos.
