
Comparto la necesidad puesta de manifiesto por otros cofrades de ir con los pies bien protegidos en todo momento. Ya no digo calzado, porque unas chanclas playeras también son peligrosas, ya que no protegen apenas los dedos y se suelen enganchar y mover de su sitio con gran facilidad.
Después de probar distintas alternativas de calzado, salvo en invierno, toda la familia vamos con "Crocks", y aunque la mayoría de la gente puedan pensar que son feas (que lo son), cualquier argumento en contra queda rebatido por su gran comodidad y versatilidad. Es como ir descalzo pero con el pie protegido.
No soy amigo de hacer publicidad gratuita, pero lo cierto es que las Crocks me parecen un gran invento como calzado náutico veraniego.