El tema del tratamiento de aguas da para mucho, pero como ya decía en un post anterior, creo que muy buena parte no interesa o no es aplicable al entorno de un barco, o por lo menos, del uso normal que hacemos de él.
Porque es cierto que para esterilizar el agua, se necesita un filtro terminal de 0,22 micras, pero ¿para qué queremos agua esterilizada?. No seamos finolis, lo que necesitamos es agua potable.
También es cierto que un proceso de ósmosis inversa elimina las sales y que beber agua de esa no es precisamente lo más aconsejable para la salud. Pero eso sería si se está bebiendo siempre esta agua: ¿quién va a hacer eso?.
Creo que siempre nos hemos de regir por la lógica (y en el mar, más). En este sentido, debería hacerse un
estudio real de las necesidades de agua potable que tenemos/tendremos. Creo que solamente bajo este prisma puede estudiarse la mejor solución.
En este sentido, pienso (repito más o menos lo de otros posts) que hay las siguientes clasificaciones:
1.- Navegaciones de corta duración (digamos un mes): agua embotellada y punto. Si se han tratado convenientemente los depósitos, puede utilizarse el agua de los mismos para cocinar (hervir) o incluso beber (después de hervir).
2.- Navegaciones de larga duración (viajes trasatlánticos, etc - ¡qué suerte!): Aquí sí no se puede pensar exclusivamente en agua embotellada y es cuando es necesario disponer de potabilizadoras y tratamiento del agua como ya se ha indicado.
Pero algo ha de tenerse muy en cuenta (a mi parecer): la inmensa mayoría de los "mortales" hacemos navegaciones del tipo 1. Seguro, más del 90%. En todos esos casos, el agua embotellada es lo más seguro, saludable, de buen sabor, económico y práctico. Si a más, utilizamos agua de los depósitos para cocinar (y agua de mar cuando estamos alejados de costa - yo lo hago -), tenemos agua para rato.
Lo anterior me lleva a mi particular conclusión: las potabilizadoras son unos aparatos muy curiosos, carísimos, que gastan un montón de energía, que requieren unos cuidados exactos, que ocupan un sitio considerable, con una instalación complicada y, que como colofón,
no se necesitan en la casi totalidad de los casos 
. Claro que las casas de náutica venden muy bien el tema y a muchos nos gustan mucho los aparatejos...
Es mi opinión...
