Amarrar a la génova enrrollada es lo más inmediato y arriesgado, pero si quieres reducir riesgos, en sistema que envuelva la génova al estilo del storm-bag, sería recomendable.
Hace algún tiempo, se presentó por la taberna una alternativa que hacía uso del extremo libre del tangón, enganchado con su uña al palo, como segundo apoyo y dejaba en paz la génova. La más recomendable de todas.
