Caramba Guayo, menuda vista! Espero que no te fijes tanto en las afotos donde salgo yo, por si voy mal depilada o tengo algún grano 
Jotara, menudo cachondeito nos traemos 
He tardado en volver porque he intentado recuperar las fotos que me faltan para ilustrar los textos de estos últimos días en Ibiza, pero el informático que las tiene no da señales de vida, así que continúo, y si las consigo ya las pondré al final.
Aviso de Temporal.
A las 9,30 a.m. se han ido los chicos al aeropuerto en un taxi y nos hemos quedado solos de nuevo. El mar está totalmente en calma, el cielo completamente azul y la temperatura es inmejorable. Tampoco hay medusas, por lo que todo invita a bañarse. Hacía días que no se estaba tan a gusto.
Juan y yo hemos cantado una clásica habanera balear como presagio de lo que estaba por venir:
Cuand jo tenia çinq anys
meu pare a mi em deía
mira que cuand siguis grand
non fiis mai de sa calma
non fiis mai de sa calma
que es mare del temporal
A lo peor es una temeridad cantar este tipo de cosas a bordo, o quizá es que nosotros tenemos imán para el mal tiempo hagamos lo que hagamos jajaja; el caso es que al poco rato el parte ha dado aviso de temporal con fuerza 8 en el trayecto que pensábamos hacer esta noche hacia Menorca, lo que nos ha obligado a cambiar de planes: nos iremos a primera hora a Mallorca para saltar a Menorca el sábado, si el tiempo lo permite.
Nos han llamado unos amigos de Madrid, Javier y su nueva novia, para preguntarnos si podían venir unos dias con nosotros. Ya les hemos advertido del aviso, del que estaban al tanto por el telediario y la prensa, pero tienen tantas ganas de salir del infielno que han hehco caso omiso, por lo que esperaremos aquí bañándonos y tomando el sol aprovechando que todas las circunstancias son propicias. La idea inicial es estar pasado mañana en Fornells, porque los Puig -amigos de hace años- dan una cena a la que estamos invitados y han insistido mucho en que vayamos para reencontrarnos con gente a la que hace mucho que no vemos, aunque ya se sabe que navegando todo depende del tiempo.
A mi Juanico le ha dado pereza acompañarme a pasear a las fieras, aparte de que no le gusta dejar el barco solo si está al ancla; he agarrado el chinchorro y nos hemos ido los tres mano a mano a la playa.
Chufo y López se lo han pasado en grande jugando a la pelota con un cachorro de pastor alemán, al que López se calzaba cada dos por tres. Este perrito mio es un salido, últimamente se tira todo lo que se mueve, aunque prefiero eso a que se pelee con todos los machos, como hacía antes.
El dueño del cachorro ya se estaba mosqueando de tanto acoso sexual, y he tomado la decisión de irme por detrás de los bares, donde hay un camino rodeado de campo para correr sin molestar a nadie y comer yerbitas para purgarse.
Ya me estoy inmunizando contra las malas noticias; al llegar a bordo Juan me ha anunciado que ha reventado otro manguito del generador -yo no sé que es lo que revisó Jesús el mecánico valenciano- lo que nos obligará a cargar baterías con el motor a pesar de que gaste cuatro veces más. En Menorca intentaremos repararlo si encontramos sitio para fondear en Mahón -donde está Pedro's boats- pero creo que será muy difícil, porque se está celebrando la regata de clásicos que es muy popular aquí.
Es de noche. Siguen anunciando temporal, y ahora en todas las Islas. De momento, creemos que en ningún sitio se va a estar mejor que aquí, dentro de lo que cabe, pues se solapan el temporal de Cabrera y el de Baleares.
Y llegó el temporal.
Juan ha pasado la noche fuera y yo, aunque lo he intentado, no he pegado ojo: me lo han impedido el viento huracanado y el chaparrón, con sus rayos y truenos. Nuestro amigos -que llegaron anoche- tampoco han debido de dormir nada, auqnue no lo digan.
La mañana ha sido de lo más movidita, garreando cada dos por tres, volviendo a fondear, volviendo a garrear, y así todo el rato. Uno de nosotros, por turnos, se quedaba de guardia fijándose en algún punto de referencia sin podernos despistar ni un segundo; qué estrés! Cada pocos minutos, el guardián gritaba "Estamos garreando!", y entonces el Capi se iba a la caña mientras Javier y yo corríamos a proa para hacer la maniobra con el molinete del ancla.
El barco, con un sólo motor y con este ventarrón no maniobra ni jurando, lo que ha convertido la mañana en un cúmulo de momentos de tensión, frío e incomodidad.
Después de unas diez maniobras de fondeo parece que ahora estamos bien agarrados, llevamos más de media hora sin movernos del sitio, por lo que Juan y Javier han aprovechado para bajar a la cámara de motores arrancando el motor de estribor con el invento del TBO que Marc nos dejó preparado, pero saltan tantas chispas en la operación arranque que vamos a dejarlo encendido al ralentí todo el día. También han cambiado el manguito del generador, ya que por suerte hemos encontrado uno que se ajustaba bastante bien. Mientras, como un regalo caído del cielo, asoma un tímido rayo de sol.
Javier es un encanto, tiene unos pocos días de vacaciones y le toca estar haciendo de mecánico enmedio de un tiempo de perros, sin poder ni siquiera salir a tierra, y sin embargo está de un humor excelente y con ganas de risas que nos contagia a todos. A la novia no la conocíamos y parece muy tímida.. apenas abre la boca; igual está cojonada y no se atreve a decirlo... La pobre no molesta nada, me da la sensación de que lo está pasando mal.
Otros invitados estarían nerviosos e incordiando; ellos no pueden ser más colaboradores y adaptarse mejor a estas circunstancias tan incómodas. Aquí, que se está protegido del viento que está soplando (noreste) tenemos 34-40 nudos y fuera es un mar de espuma, encabritadísima. No nos queda otro remedio que pasar la noche haciendo guardias por si el Blue garrea de nuevo, ya que el temporal está arreciando y va a más.
Los pobre perros llevan muchas horas sin salir a tierra y sin hacer pis y caca, lo que les hace estar bastante nerviosos, aunque mi Lopezito no molesta nada y sólo busca el refugio de mis brazos, pero Chufo está todo el rato ladrando y me pone de los nervios, grrrrrr
Son las 12h de la noche y el viento sigue soplando, unos 40 nudos establecidos aquí al resguardo; no sé lo que habrá fuera. La novia de Javier se ha puesto mala del estómago, dice que ha cogido frío, y se ha metido en la cama a media tarde.. Igual está mareada con tanto movimiento, pobrecita, qué mala suerte ha tenido.
Estoy de guardia y escribo desde cubierta a las 3h de la madrugada. Llevo más de 40 horas sin dormir, pero no he podido hacerlo, porque el ruido del temporal acojona. El viento es tan brutal que te empuja cuando estás de pie y tienes que agarrarte a algo para evitar que te tire al suelo. Las gotas de lluvia caen con tanta fuerza que parecen lanzadas con tirachinas, qué daño hacen!!
La luna está casi llena, pero totalmente oculta por espesos nubarrones gris plomo en una noche completamente cerrada. Cada pocos segundos, el cielo se ilumina con relámpagos que dejan ver intermitentemente los barcos vecinos. Caen rayos en todas direcciones y el silbido del viento asusta. Cuando todo está negro y se ilumina el cielo como si se hiciera de dia por unos instantes, te das cuenta de la fuerza brutal de la naturaleza y te sientes como una hormiga insignificante. El espectáculo es sobrecogedor.
Desde el pasado medio dia no hemos vuelto a garrear a pesar de que el viento sigue arreciando y es muy racheado sin parar de rolar, por eso sospecho que debemos de haber enganchado alguna roca (se me olvidó decir que el fondo de esta cala es de algas y rocas)
Nos ha contado Javier que antes de venir todos los telediarios ya lanzaban alertas de este temporal y aconsejaban no venir a Ibiza si no era imprescindible. Por lo visto, toda la prensa nacional habla del tema, y mamá llama varias veces al día muy preocupada, sobre todo después de haber visto unas fotos en el periódico de unos barcos que se habían ido al garete. La pobre siempre está preocupada pensando que nos vamos a hundir; si algún dia vendemos el barco le daremos la mejor noticia de su vida.
Yo no había visto nunca un panorama así dentro de un fondeadero protegido, pero Juan, que lleva muchos más años que yo navegando, tampoco. No creo que haya ningún barco de recreo surcando estas aguas, y si los hay es que están locos de la cabeza. Espero que no le haya pillado esto a ninguna patera de inmigrantes, porque son hombres muertos.
Por cierto, la radio dio un par de avisos diferentes de "cadaver a la deriva" que me impresionaron muchísimo y no puedo dejar de pensar en ello.
Editado por Gota en 21-12-2009 a las 18:34.
|