La primera vez peludita había perdido una apuesta conmigo, así que nos fuimos a Portugal a cenarla ya que allí cuesta la mitad que aquí, no echamos cuenta del hotel y el viaje pero nosotros actuamos así, un día nos fuimos a Getaria a comer y la comida fué baratísima y además con amigos siempre hacemos igual

, el caso era que solo yo comería la lamprea, peludita dijo que ni de coña se comía ese pez y en sangre mucho menos. Llegó la lamprea y su bacalao a la brasa, me miró a la cara y ... es que la tengo que querer compartió commigo su plato y gracias a eso cené.
De eso han pasado muchos años, ahora voy a comerla en cuanto comienza la temporada, me hice un experto y encontré un sitio fantástico donde comerla pero sigo conociendo a muchos "odiadores de la lamprea".
