A mí es un barco que siempre me gustó, a pesar de que marcha atrás su popa tiende a ser un tanto anárquica e ir hacia donde más le conviene y no a donde el patrón quiere que vaya.
En cuanto al tema de los barnices... siempre he pensado que es un error barnizar la madera de teca tan estupenda que llevan los Belliure, además de que acaba constituyendo una esclavitud innecesaria.
Por espacio y comodidad, desde luego, es casi insuperable, aunque la bañera sea relativamente pequeña... cosa que se ve compensada por la cantidad de espacio disponible en cubierta y en el interior.
En el tema de modificar la proa, no puedo opinar, pero sí en el hecho de que quiere viento (y no poco) para moverse con alegría y de que tiene un navegar estupendo, aunque no es que se clave en las olas con mar de proa, sino que se estampa literalmente contra ellas lanzando toneladas de agua a ambos costados....



salud!!!