Normalmente, estará adherida la tintorería a algún sistema de arbitraje de consumo, que dependen de los ayuntamientos (Junta Arbitral de Consumo). Ese sistema es extrajudicial, rápido y barato. Se reúnen los dos afectados, un árbitro y un representante de los consumidores y otro de los empresarios (en este caso de las tintorerías); normalmente se llega a un acuerdo. Que siempre, siempre, es mejor que un pleito. Suerte.
