
Te cuento un secreto familiar anti indigestiones y antiresacas, querido pipe: gracias a mi mami en fechas como la semana de feria y la navidad monta unas ollas de cocido como pa un ejército. Pero no el cocido madrileño, sino el de aquí, con sus huesos, su pollo y ternera, apio, zanahorias, etc.... horas y horas a fuego lento, quitando la espumilla hasta que queda blanquito , aromático y sin grasa. Pues bien, de ese puchero coges el cucharon y te echas el caldo en una taza, bien calentito, y entre soplido y soplido por aquello de no quemarte la lengua (y las entrañas) te bebes el menjunje y ya estás preparao pa lo que venga. Mano de santo, resucita a los muertos
