Pues nada, que tanto oir hablar de la Fe Verdadera y esas cosas y al final caí como tonto embelesado en la navegación silenciosa, la cuylpa es del Cofrade Navarca y de sus múltiples invitaciones a navegar este pasado verano, la verdad es que tantas horas de navegación silenciosa de día y de noche, acabaron haciendo mella, y desde entonces no he parado hasta dar con un viejo Puma que necesita de todo mi cariño para salir adelante, aquí teneis el nuevo
Choquerín de los Mares, seguro que os gustan las fotos.

