Re: Un pedacito de cultura marinera
Testigo del viento que antaño rugía
bramante o calma, según te conviene
femenina en tu amor por los marineros
¡Que sutilmente enamoras su alma!
Les ofreces el vino de tus bodegas
Les hipnotizas con el azul de tu mirada
Les dices: ven, yo te daré tu calma
Para luego, jugar con su orgullo.
No te basta tenerlos a tu antojo
A los marineros reclamas su alma
Y no aceptas ningún otro tributo.
¿Cuántos misterios encierra tu nombre?
Aún no se sabe si eres mujer u hombre.
Pero qué más da, que seas el mar o la mar.
(es mío)
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