Yo tengo una bomba sumergible con una manguera de unos cuatro metros y diez metros de cable. La tengo de respeto para caso de vía de agua (mi barco lleva tres bombas de sentina + una automática) y para poder echar agua a la cubierta si es necesario, aunque para este segundo uso la he utilizado bien poco ya que empleo un balde con rabiza, llamado balde multiusos; peces que se pescan de vez en cuando (cada vez menos de vez que de cuando

) restos de comida para tirar al mar...
Pero yo siempre he baldeado con agua salada y no he visto que esa actividad perjudique la cubierta. He tenido dos barcos de madera, pero los otros han sido de prfv y siempre he seguido la misma técnica. Odio la arena de playa en el barco

y también los trocitos de comida que se caen en la bañera (pan, patatas fritas, etc. etc.) y unos cuantos cubazos lo dejan fenómeno.
Eso si, en puerto le doy un manguerazo cuando llego. Más que nada para quitar la sal.
Y, desde luego, prefiero sacarle brillo a un bote de cerveza o a un buen vaso de vino que estar hecho un esclavo sacando brillo al inox en los fondeos.
Moraleja: no te acomplejes por tener un barco que no lance destellos. Disfrútalo.
Y, por cierto, en una travesía atlántica la cubierta no se llena de sal. Los chubascos diarios y la humedad nocturna la dejan impecable. Además hay que tener en cuenta que no hay polvo y no se mancha nada
Lo único que hay que quitar son los calamares y peces voladores que, a veces, aparecen sobre cubierta cada amanecer
