Pues yo me voy a conformar, de momento, con seguir saludando a la cofradía en esta santa casa.
Y si me los encuentro luego por esos mares de dios, pues ya no digo "ná".

Aunque pensándolo bien, si es en la barra de una tasca no virtual, tampoco va a pasar nada malo.
Un fuerte abrazo a tod@s y feliz año 2010.
