Ante todo me gustaría poner en duda lo de llamarnos "traperos".
La vela no es de trapo, no es una sabana de algodón, aunque esta duda sea razonable y seguramente el barco de motor tampoco lleve un tractor en sus adentros
Ayer, por primera vez, oí el silencio del mar.
Al apagar el motor ......
Y lo confieso, me encantó
Ayudé al capi a doblar la vela por primera vez, en tierra y en travesía. Increiblemente fuí capaz de mantener el equilibrio allí encima, que por cierto he de decir que adoro los obenques, gracias a ellos me puedo mover con cierta soltura y confieso, me encantó
Soy trapera, ahora lo puedo decir.
Y a mucha honra !!!
