Como experimento y ejercicio de diseño se ve interesante, pero parece concebido para gente que no quiere tener verdadero trato con el mar y que de ninguna manera pretenden abandonar el salón y las comodidades de su casa, está todo pensado para el interior... A mi me recuerda un poco la casa ultramoderna (para aquellos tiempos) de la película "Mon oncle", de Jacqes Tati. Quizá navega bien, pero es la cosa más antideportiba del mundo.
