Felicidades Enricación, lo primero por la llegada del barco a nuestras tierras,
y lo segundo y principal por tu perseverancia en el tema.
Desde luego eres un verdadero ejemplo a seguir y demuestras que por muchas dificultades que nos surjan, teniendo constancia y mucha paciencia las cosas se pueden solucionar.
Y sobre todo, por el bien de los demas no dejes que el susodicho individuo causante de esta historia se vaya de rositas.
Un abrazo
