Yo también había leído ese relato, y me pareció precioso e importante para pasarlo a los padres que tienen los hijos en edad de semejante dilema.

Aún sabiendo quiénes son los Reyes Magos, ayer, como cada año, me emocioné al verles pasar en sus carrozas. Algo mágico tiene que haber en todo ésto, que a pesar del tiempo sigue tocándome el corazón como cuando era una niña. Y confieso que ya he pasado de los treinta
