Hay va mi historieta,
recién comprado el barco, me llevo a mi mujer para que lo vea y que pase un buen rato navegando y que le entre el gusanillo.
A la altura del cabo de Creus, vemos que todos los veleros y motoras de la zona se dirigen en procesión a puerto. No entendíamos la razón de esta desbandada ya que eran las 16.00 pm y hacia sol, hasta que al echar un vistazo por la popa, vimos el cielo de color azabache

. Simultaneamente empezó a soplar unas violentas rachas de viento que no presagiaban nada bueno.
Lógicamente, decido arrancar el motor, y como suele suceder en estos casos, nanay de la china. El mecánico que me había instalado un nuevo contactor, además había puenteado las baterías y se habían descargado.

Solución, entrar a vela en una pequeña cala rocosa que gracias a mis años navegando en 470 pude solventar con mejor o peor fortuna.
Para colmo, en la cala había un barco de buceo y tuvimos que buscar, practicamente sin gobierno, un lugar alejado donde poder fondear. Pero mala suerte, el fondo de roca no era lo idoneo

y estuvimos en un tris de irnos contra las rocas.
Como siempre, un amable patrón de otro Bavaria, viendo nuestras dificultades se ofrecio a ayudarnos y viendo la imposibilidad de arrancar el motor, se brindo a remolcarlos hasta el puerto de Empuriabrava.
Gracias a los dioses, mi mujer no le cogió pánico al tema y pudimos disfrutar el resto de dias sin grandes sobresaltos.
Tengo que decir, que el motor arranco a la primera cuando salimos del puerto por lo que no sospeché que podía surgir este problema.
Saludos y

para todos