Ultimamente el tiempo que paso en casa me pongo a experimentar en la cocina, como tengo en la cocina chimenea, le echo un par de palos y al calorcito de la lumbre no hay quien me mueva de allí. He descubierto que es grato y relajante eso de descubrir los misterios de los fogones
Ayer me puse e hice una recetilla supersimple que me pasaron, y la verdad, resultó deliciosa. Un escabeche de verduras, ideal como guarnición, especialmente con arroz blanco. Lo bueno de esta es que creo que aguanta bien en tupper sin refrigeración
En una cazuela se echa un vaso grande de aceite de oliva buena calidad. Unos 15 granos de pimientas (vamos, un puñao generoso). 3 o 4 dientes de ajo sin pelar y 2 o 3 hojas de laurel (uhmmm que bien huele el laurel)
Se pica en juliana
cebollas (2 o 3 hermosas). En casa variamos la receta y echamos también cebolletas tiernas. Añadimos además 3 ajetes tiernos.
2 o 3 puerros
Zanahorias (partidas muy finitas porque son mucho más duros)
calabacines y berenjenas en tiras más gorditas (los echamos más tarde porque se deshacen enseguida)
La rayadura de media naranja
Tomilloen abundancia (al gusto) y una ramita de orégano
Pimienta negra molida y sal
Todo esto se echa a la cazuela y se frie fuerte un par de minutos o 3 y se baja para que se haga durante 10 minutillos más a fuego medio. Pasado ese tiempo se le añade el zumo de media naranja (1 si es poco zumo, o sea como medio vaso o así). Se destapa la cazuela y se deja reducir todo el caldo que suelta la verdura y lo del zumo
Eso empieza a echar una olorcita que te hace salivar... Pasados 5 minutillos más viene la parte más delicada. Cuidado con no cagarla. Para ello el vinagre elegido es importante. En casa tenía 3: el de vino normal, uno de manzana y otro de módena. Este último es denso y muy ácido, lo que indicaba la receta era 1 tercio de la cantidad de aceite. Yo le eché un chorrito nada más, y fui añadiendo hasta conseguir el punto que me gustaba, o sea que fue bastante menos. De haberle echado vinagre de manzana hubiera cogido un toque más afrutado, eso va en el gusto de cada uno. Creo de todos modos que el vinagre de sidra hubiera sido ideal
Unos minutillos más, hasta que reduzca también el vinagre y listo... queda un esceche atípico pero fantástico, con un saborcito muy original y que puede convertir un simple arroz blanco en un plato de primera
Confieso que esta receta era la 3ª vez que la intentaba, pues no le pillaba el punto, siempre que le echaba el vinagre o la naranja la fastidiaba y quedaba muy fuerte. Así que como una es perseverante siguió insistiendo y ha merecido la pena. No sólo se come por el sabor, sino por la vista y el olfato, y este es colorido y aromático a más no poder