Re: Hola Soy Gargantua
Oh, mi señor, mi fiel guardián, que de la nada surgió y que emanó como un manantial, ávido de llenar su ansiado corazón de anhelos insatisfechos.
El ángel alado traspasa los lienzos de mi alcoba, para donarme, con gracia, la loca locura de vos, a quien las horas amargan, duras como muros, a la espera del perfume de mi carta, que en breve le será remitida por mis fieles siervos, de questa taberna.
Os juro, que confío en sus propósitos, y que, antes que cante un gallo, divisaré las velas de su nave, repleta de tesoros de otros mundos.
A la espera con ansía...
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