Hola Albatros!
Es cierto que el grosor del acero es determinante. Nosotros llevamos un centimetro de grosor en la obra viva, pero creo que no es muy habitual. De hecho, vimos una vez uno en varadero con una plancha finisima rajada.
No creo que tenga sentido hacer un casco de acero con poco grosor, ya que la mayor ventaja es la seguridad que infunde, y si quieres abaratar no lo hagas de acero.
Evidentemente un barco amateur da un poco de yuyu, y encargarlo a un astillero puede resultar muy caro, pero siempre está el mercado de segunda mano.. donde los precios actuales a veces son verdaderas oportunidades que nada tienen que ver con lo que costaron nuevos.
Por cierto, se me ha olvidado contar en el post anterior que en un temporal brutal que hubo en nuestro puerto base la navidad del 2008, muchas bitas se fueron a la porra arrancadas por los tirones. Esto nunca nos habría pasado a nosotros, ya que las cornamusas, cadenotes, etc van soldados a los baos y las cuadernas en vez de atornillados o embutidos en la fibra.
Esto también fue muy positivo cuando el remolcador de salvamar nos sacó de la varada. Nos comentaron que muchas bitas saltan al tirar con fuerza y tiene que amarrar al palo, pero en nuestro caso sabíamos que resistiría muy bien.
