Yo sin enterarme andaba
que por aquí andais de rimas
y yo sin poner las mías.
A vuestra altura no estarán.
Si bien, haré lo que pueda
y pondré rimas floridas.
Que no las sé de moriscas
bien me coma la cabeza.
Ya sé, que en amores aviesos
sean moros o cristianos
acaban todos muy castos
o terminan todos presos.
Intento por otro lado,
que la rima tenga brio
y a los pares poner trío,
juntando otra cama al lado.
A ver si hilo bien la historia
de doña Carmen "La melosa"
su marido, buena persona
y el tercero que de vida.
Doña Carmen y el marido
llevaban un lustro casados
trabajando ambos a destajo
para pagar: coche y nido.
Vino de París un niño,
la alegría de la casa,
y quedose ella por casa
para que todo fuera fino.
Él trabajaba a destajo
ella en casa trajinaba
el niño ya casi andaba
y de noche, poco tajo.
Un día, volvió antes del curro
y había un fontanero* en casa,
casi no le dió importancia
aunque le pareció algo raro.
Otro día por la huelga,
justo al llegar a su casa,
el electricista salía
cuando entraba por la puerta.
Y así, ocurrió varios días:
fontanero, mensajero
cerrajero o cristalero.
Casi no le dió importancia.
Hasta que cayó en la cuenta...
siempre era la misma cara
la que salía de casa
cuando entraba por la puerta.
Así que al siguiente día
le dió por seguir al colega
y con sus propios ojos viera
si él mujer tambien tenía.
Y acertó en su conjetura
tenía mujer y casa.
Y volviose él a su casa
porque ya no había duda.
Así que los otros días
antes de ir a su casa
a la otra se cascaba
y luego a su casa iba.
*Sustúyase, si se desea, por escudero

