Pues a mi no me parece triste el hundimiento de un anciano barco, eso si, deberían haberlo hecho sin quitarle los mástiles para verlos desaparecer en el agua con gallardía, dándonos con las perillas su último adios. A un viejo trotamares no se le debe mutilar para enterrarlo.
Saludos
Rebe
