Querid@s amig@s. Quien descubre un tesoro y para sí lo guarda no merece otro calificativo que el de "canalla". Esto que os pongo a continuación ha llegado a mi conocimiento hace un rato. En un mundo donde no toleramos que un papel se retrase, que alguien se nos cuele, que la comida esté salada, o fría. En fin, en un mundo donde la intolerancia a la más mínima frustración nos hace infinitamente débiles, encontrar ejemplos de superación como el que os quiero mostrar nos revela cuán dichosos debemos ser por el aire que respiramos, la luz que nos alumbra, y hasta el suelo que nos sostiene.
Un abrazo. Espero que podáis aprender tanto como yo.