Cita:
Originalmente publicado por KIBO
No sé si como una primera novia de esas que tenías que dejar cuando te ibas a la mili...
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Pero ¿de qué hablas? Si tu generación, la del Bollicao, la de las Oreo, la del yoghourt líquido, no ha hecho la mili... Si me apuras, tu generación no sabe ni lo que es tener novia
Vale que tu barco habla, que hace blum con el espi cuando "se pone" -como los sapos en celo-, que es el "very First" one (y luego vendrá el "Second" First), que te hace ganar regatas, que te has gastado una pasta en él aunque nadie invierte tanto dinero en electrónica en un barco de esa eslora...
Pero, posiblemente, dentro de unos años te lo cruzarás por el mar y, con una gota en el lágrimal tratando de vencer a la fuerza de gravedad, le indiques a tu hijo que ese barco fue tuyo y que lo vio nacer a él y que, posiblemente, él mismo fuera engrendrado a bordo

(ahí ya sin ninguna lágrima, sino con una baba y media sonrisa). Y él (tu hijo, el barco no, que apartará su mirada con despecho) te mirará a los ojos y te dirá: "papi, menos mal que cambiaste a esta eslora, con la que podemos salir al Mar Menor, plantearnos otras travesías más largas y hasta haber tenido una hermanita, que en el otro no cabía".
Entonces te habrás educado en que "cualquier tiempo pasado fue peor", en que hay páginas en la vida que hay que pasar, en que Peter Pan está bien como personaje de cuento, pero que es más divertido ser Captain Hook. Y también tu hijo sacará de eso una lección: la de que las cosas son cosas. Y que no deja de ser un cacho de fibra con un palo. Y que lo importante de todo este tiempo en que habéis navegado a bordo del Kibo no ha sido el Kibo ni sus regatas sino su tripulación. Y eso, como el vino, mejora con el tiempo. Volverá a sentirse satisfecha en otro "Kibo" o en una nave espacial, porque la felicidad que destila no depende de cosas externas. Es intrínseca.
Y, mientras, la hermanita mirará de reojo a los dos hombres de la familia en esa conversación melancólica mientras saltan por las amuras los delfines que un día cojeaban por el pantalán del Puerto de Cartagena...
La próxima vez que navegues en el Kibo, cántale este bolero a modo de despedida:
Cita:
Tú me acostumbraste
a todas esas cosas
y tú me enseñaste
que son maravillosas.
Sutil llegaste a mí
como una tentación.
Llenando de ansiedad
mi corazón.
Yo no comprendía
cómo se quería
En tu mundo raro
y, por ti, aprendí.
Por eso me pregunto,
al ver que me olvidaste,
¿por qué no me enseñaste
cómo se vive sin ti?
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Yo creo que tu sensación es comprensible, pero teniendo en cuenta que:
- "quien canta, su pena espanta",
- a ti, los "Tangos", te ponen,
- pese a los escarceos que has hecho, tienes en mente otro "First",
aquí te dejo otra canción para que, brotando de tu garganta, te haga mirar al futuro sin olvidar el pasado, que es lo que nos hace ser quien somos en el momento presente y que, pese a que trates de ser frío, nunca olvidarás lo que el Kibo te ha dado
Cita:
Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve al primer amor.
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Suerte en la venta y, aún más, en la búsqueda del sustituto, que hay que mantener el listón
