Ánimo Kibo
Te entiendo perfectamente, yo a veces me imagino cambiando de eslora y me da muchísima pena sólo de pensar en venderlo.
Lo peor será cuando lo vendas y veas que no navegas ya en él
Pero no te preocupes, que encontrarás (seguro que ya casi lo has encontrado) algo más grande que permita a tu capitana lucirse en las regatas, como viene haciendo hasta ahora.
Un abrazo, compañero
