Ver mensaje
  #12  
Antiguo 20-01-2010, 00:57
Avatar de Hopetos
Hopetos Hopetos esta desconectado
Corsario
 
Registrado: 08-10-2009
Localización: Cantábrico
Edad: 62
Mensajes: 1,273
Agradecimientos que ha otorgado: 1,571
Recibió 632 Agradecimientos en 358 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Que Reparaciones de Fortuna Sabes Hacer

Saludos cofrades y salud. Interesantísimo hilo. Autonomía a bordo y supervivencia.

Yo debe ser que también me muevo en la prehistoria, y a veces se agradece. Mi barco monta un prensaestopas que se une a la bocina no mediante un fuelle de goma (supongo que debe ser algo parecido al fuelle o guardapolvos de una motocicleta), sino mediante un sólido tubo de goma considerablemente grueso, al que me cuesta imaginar roto. Tal vez un poro o una pequeña grieta sí, pero poco más. Y dado el grosor y la relativa consistencia sería fácil sellar esa rotura con masilla tipo xikaflex, con unas vueltas de cinta autovulcanizante o incluso con unas vueltas de gasa o tela y un poco de brea (que siempre debemos llevar en un bote ), y que aunque sea sucia y pringosa es muy útil (y barata ).
Si llevase ese sistema de fuelle y no quedase otra que su sustitución, habría que empujar hacia popa el barrón de la hélice hasta que pudiese taponar la bocina con un espicho de madera, plástico, trapo embreado... La hélice lo más que podría retrasarse es hasta hacer tope con el skeg del timón (luego no podríamos perderla). Después cambiar el fuelle y -por narices- darse un chapuzón y volver a empujar el barrón hacia proa. Tal vez fuese buena cosa dejarlo sujeto con una pequeña cuña de madera por el exterior del barco,haciendo presión contra el barrón y la bocina. Y también otro trapo por el exterior, a fin de que entrase la menor cantidad posible de agua.Flojo, claro está, para que en cuanto arrancásemos y diéramos avante se aflojase definitivamente la cuña y quedáse liberada. No le quedaría otra, pues al ser cuña, es decir, cada vez más gruesa, nunca podría tener tendencia a apretarse más. Y su función sería muy válida, pues mantendría el barrón en su sitio hasta que pudiéramos subir de nuevo al barco y ajustarlo todo de nuevo.

Y puestos aportar un granito de arena... Imaginemos que andamos por el mundo con unos trapos tan viejos (como es mi caso) que no sería imposible que arrancásemos con una racha el ollao de escota del génova.
¡Vírgen Santísima! ¡Y ahora que hago yo? Aproarme como pueda al viento para que la vela gualdrapee lo menos posible,y quede a fil de roda hasta poder arriarla. Después coger lo que tengamos a mano que pese poco, pero que sea resistente y del tamaño de una pelota de tenis o poco más, por ejemplo un playero doblado a la mitad, un tazón de café -de aluminio-, tres o cuatro calcetines hechos una pelota... y los envolvemos con el puño de escota de la difunta vela, de modo que podamos anudar alrededor de semejante bulto un cordino o un cabo corto dejando un pequeño seno sobre el que hacer de nuevo firmes las escotas. ¡Y a navegar alegremente mientras rezamos un rosario para que los otros puños aguanten !
Citar y responder