No olvides:
Llave de bujías.
Cepillo de cerdas metálicas.
Juego de galgas o en su defecto, mucho ojo.
Juego de bujías nuevas.
Papel de lija (no vale el del elefante que llevas para causas de fuerza mayor).
Ojo y no uses el papel de lija cuando vayas a cag**, aunque al principio no notes la diferencia, las secuelas son más duraderas que con el papel del elefante.
Unas cervezas bien frías por si requieres mis servicios para hacerte un lifting de bujías a tu paso por El Portil.

