Atnem, tienes una solución intermedia, menos drástica
Compra un transformador 220 V/24 V, barato, en los chinos. La potencia, se verá luego.
Lo dejas en el pantalán, lo más escondido que puedas (y protegido, no se vaya a mear un perro encima).
Al barco tiras un cable gordote, más de lo habitual, con 24 V.
Ahí enchufas el cargador. Si no hay más eggs, con otro trafo 24/220. Ya puedes cargar las baterías y prescindir de tomas de tierra y gaitas. Tienes una instalación de seguridad a 24 V, tan segura como lo sea el transformador, pero vale para lo que es. Eso sí, el núcleo del trafo conectado a la tierra del pantalán. El secundario, libre.
A esos 24 V puedes conectar luces, cargadores, cositas así que en total no superen la potencia del bicho. Si te viene mejor que sea de 12 V en vez de 24, mejor aún a cambio de cables más gordos.
Ya no necesitas aisladores galvánicos ni electrolíticos (no estás conectado al pantalán). Ni tampoco tomas de tierra. Ánodos, si, claro. No tendrás corrosiones asesinas. Como comprobación, de vez en cuando, mide la resistencia entre tu instalación y la del pantalán (esto puede ser objeto de otro tocho) y si es muy alta, todo va bien.
Edito, se me olvidó. Si quieres neveras, acondicionadores, cocinas eléctricas, etc, es otro mundo. Necesitas una instalación homologada (maldito palabro...). Hablamos.
Cita:
Originalmente publicado por Atnem
  ¡Acongojado me he quedado! 
...
Ya lo tengo clarísimo: hoy voy y corto el cable de 220 en redondo, así no tendré más la tentación de enchufarlo...
Y cuando me quede sin baterías y no pueda poner el motor en marcha, saco al nene del amarre a remo... 
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