Desde luego que todo eso ni se me ocurrió... pero ya os comento que la situación no era para ponerse hacer muchas florituras.
Estaba todo lleno de agua helada y a oscuras, notaba como entraba por el tacto, no porque lo viera.
No creo ni que hubiera podido acertar con el destornillador la ranura del tornillo de una brida de esas.
Además, también reconozco que el subidón de adrenalina de esos momentos no ayuda a esas reflexiones e improvisaciones. Intentar autocontrolarte y devolver las pulsaciones a un ritmo más normal, si que es muy aconsajable (aunque también es más fácil de decir que...)


