En un estado de derecho, los justos son los que respeten las normas, los pecadores los que no lo hacen. El sistema no admite formulas inversas.
Como bien lo sabes, existen un conjunto de normas que rigen nuestras actuaciones. Vienen definidas grosso modo por:
- la reglamentación vigente
- la ley del mercado (oferta/demanda)
- la escala ética de los valores (bien/mal) de cada uno.
Si no estás de acuerdo que lo primero, lo único que puedes hacer (y ya es muchísimo, sino mira a tu alrededor o atrás) es tratar de cambiarlo con tu voto o unirte a un grupo de presión (asosación, plataforma, partido político, sindicato) que intentará cambiar la norma.
Lo de buscarse la vida como propones sólo puede tener una consecuencia posible: que se endurezcan las leyes y los controles. Con lo cual, como dice Vertijean, acabarán pagando justos por pecadores y lo peor: se ensanchará la grieta que separá los ciudadanos de los gobernantes.
Tampoco puedes valerte del argumento que dice: "ya que lo hacen los demás lo hago yo también... y de paso lo voy a aconsejar en un foro de náutica". Si todo el mundo que no dispone de un amarre hiciera lo mismo... en qué acabaría todo, en que se convirtiría la costa?
Para bien o para mal la náutica tiene aforo limitado. Es muy triste de admitirlo, pero es así: no todos los ciudadanos pueden tener un barco y tenerlo amarrado: no hay sitio suficiente. Tampoco, creo, es deseable que hubiera algu día sitio suficiente: la costa se ahoga bastante bajo tanto hormigón. Tenemos que pensar en políticas de desarrollo sostenible... pero eso ya es otro tema.
Puedes dejar tu barco en un amarre, en un fondeo autorizado o en un fondeo espontaneo que te creas tú siempre, claro, que tengas permiso para hacerlo. Lo mismo si quisieras montarte una cabaña en la playa o en el bosque. Ni más ni menos. Si tu deseo personal no encaja con las circunstancias presente, puedes:
- esperar que se libere una plaza (mientras tanto alquilas o compartes una embarcación que sí dispone de una plaza)
- militar para que se creen más plazas
- pasar de todo y hacer lo que quieres con las consecuencias que eso conlleva.
Las dos primeras soluciones son publicamente aconsejables. La tercera, no.
Perdonad por el rollo.
