Duele menos como me vino a mi el cambio. Imperiosamente o compraba o vendían a otro.

Llamé al presunto candidato comprador del mío, le bajé los mil euros que queria,

me dió mil quinientos de señal y me fuí rápido a pagar al vendedor de mi nuevo capricho (es el 12).

Pero todavía le guiño al Circe cuando paso a su lado y, cuando hemos tenido rasca, yo agazapado en puerto y con el Circe

hubiera navegado sin problemas, al nuevo lo voy "educando", pero hasta que sea como el Circe y yo me encuentre igual de seguro y despreocupado... ¡Tela! Tendrán que pasar al menos esos nueve meses, como un embarazo, que dicen es lo minimo hasta poder hablarnos de... "cucha tú" como dicen en Andalucía.
Asi que, paciencia amigo, se supera y nuevos retos/ nuevos amores.
