Re: Gran Prix Del Atlantico 2010
Desde el Cinc Llunes en Tazacorte (La Palma).
Os hago un pequeño resumen de los motivos de nuestro abandono y la navegación hasta La Palma:
Andrés y yo habíamos calculado unos 40 días para la regata y estancia en Santo Domingo para preparar el regreso del barco, de los cuales habíamos previsto 25 de regata y dos semanas de margen. Al aplazarse la salida nos comimos 5 días de dicho margen, en la bajada hasta Lanzarote y la salida de las islas acumulamos dos días más por las calmas, con lo cual nos quedaban 7-8 días del margen. Cuando Dani (MR) nos empezó a enviar partes con la posibilidad de la baja no era preocupante por su intensidad, pero el lunes 25 de enero los partes ya eran preocupantes por la extensión de la baja y la duda de cuando volverían a establecerse los alisios. El martes 26 por la mañana Dani nos confirmó que en principio la baja nos obligaría a un rumbo sur durante al menos 3 días y que no podía asegurarnos cuando volverían los alisios. Esto nos suponía que siendo optimistas nos comíamos como mínimo 4 días más, así que el dichoso margen descendía a unos 4 días con 2.600 millas por delante, vista la suerte que nos acompañaba a toda la flota lo más previsible era que los íbamos a perder en cualquier otra adversidad. Nos tomamos un pequeño tiempo de reflexión y después de analizar todas las posibilidades decidimos que lo más coherente era dar media vuelta, pues el quedarnos sin margen suponía para Andrés posibles problemas laborales y para mi que el barco se tuviera que quedar un año en el Caribe o pagar unos 9.000 euros de transporte en mercante.
Hablamos con Dani y después de explicarle nuestra postura, que entendió perfectamente, le pedimos que él y Guillermo nos ayudaran en la vuelta a Canarias o a Madeira. En principio nos recomendó lo segundo pero haciendo un primer rumbo a Canarias para esperar un role. Como era de esperar en esta travesía todo empezó a torcerse rápidamente, así que los partes que nos enviaban a pesar de ser favorables en la realidad no coincidían las intensidades de los vientos, aunque si las direcciones. Al pobre Dani lo volvimos loco llamándolo por el Iridium a horas tan agradables como las cuatro de la madrugada para comentar las diferencias entre los partes y la realidad, pues siempre eran por lo menos diez nudos superiores a todos los partes que pudieron consultar. Así que mientras todos los partes meteorológicos daban por ejemplo 18 nudos nosotros íbamos con el tormentín y tres rizos en la mayor pegando salvajes pantocazos bajo rachas que casi llegaban a los 40 nudos. El jueves nos recomendaron que era mejor asegurar el tiro e ir a la isla de La Palma que estaba más cercana para evitar un temporal de sur en la subida a Madeira. Me parece que a Dani lo llegamos a desesperar, aunque hay que reconocer que gracias a él y a Guillermo conseguimos llegar a Tazacorte, reventados después de 48 horas haciendo guardias de sólo una hora pero con todo el barco entero.
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