La verdad es que nosotros las descubrimos el año pasado, hasta entonces se las regalábamos a Lola (ella me prepara el caldo durante el invierno para que el "niño" no tenga frío los viernes cuando llega a la costa). Ahora las repartimos y ella nos enseñó a hacerlas fritas con pan rallado, es un bocado crujiente delicioso, pero solo nos gustan las que pescamos en el día a la cena, ya que pierden muchísimo sabor de un día para otro (hablo de las de xarda)
