Lo peor de todo es que acabe siendo "visto y no visto". No sólo porque la competición sea sólo al mejor de tres, que en sí ya es un crimen para el mundo de la vela y para el alarde tecnológico que representan estos barcos (sobre todo uno). Sino porque podría darse perfectamente el caso de que uno de ellos fuera muy superior o tuviera las condiciones idóneas y dejara al otro planchado ya desde la salida.
¿Os imagináis que a los 5-10 minutos de regata ya esté todo claro? Una victoria tremenda, sin duda, pero el "espectáculo" habrá sido un churro. Y encima a las 10 de la mañana y casi sin saber en qué tele se podrá ver... En fin... quedémonos con el hecho incontestable de que el BMW-Oracle es un salto tecnológico impresionante.
