Cita:
Originalmente publicado por Albatros
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Es que la "cocinilla" tenía más oxido que un mercante de esos abandonaos. Me la llevé, y ahora llevo una de esas chiquitita, pues para el uso que le doy (café y sopitas) voy más que sobrada

Lo de los zapatos es que me fui desde el trabajo directa al barco, y claro, no era cuestión de ir paseandome por el cachalote con los taconazos (no por estilismo, sino porque he comprobado que es dificil mantener un buen equilibrio con tacones a bordo)

pero me quedaban monísimos, que conste, la pena es que esos se enganchó el tacón en una rejilla de esas que ponen en los suelos y me lo rompió

una pena, porque me gustaban y no volví a encontrar el mismo modelo

lo bueno es que me ahorré una pasta en tapillas, que cada dos por tres tenía que cambiárselas por gastadas (y es que le daba mucho a la pata)
