Yo estaba en una situación parecida a la tuya. Sólo que me acababa de sacar el PER. Me encontré con un amigo en un naútico, me dijo que se vendía un velero pequeño. Llamé, me dejaron las llaves, salí a navegar con un amigo que sabía algo del tema, era un día gris de febrero. De repente paró el motor y.....adios!!!!! el placer de los placeres. Viento y el sonido del agua acariciando el casco. Inolvidable. Yo ya te he dado mi respuesta.
