Me uno a animar al personal a ser autosuficientes (en lo que se pueda), en el barco llevamos la vida propia y de queridos (familia, amigos) y si un chapuzas nos ha hecho una "gorda" en el motor, y no sabemos nada, el mal rato asegurado, si no termina peor.
Yo también he tenido problemas, y hasta que no llevé a un mecánico (de coches) jubilado, no se descubrió la chorrada: barrillo en la entrada de la bomba de combustible. Pero el mes de agosto aco**nado lo recordaré siempre. Y ahora ya se resolver, al menos ese problema:
Rondas matutinas a mi cuenta.
