En mis prácticas de seguridad también tuvimos un día movidito con rachas de 25 nudos y unas olas de nosedeciroscuantometros, pero que incluso en un Hanse 400 se veían enormes y algunos pantocazos fueron de aúpa...
Peeero, entre el porte del velero, y la experiencia del monitor: tranquilidad absoluta. Además, a la vuelta, sólo con el foque (la mayor estaba en el velero, es decir, en el señor que arregla velas

) el barco iba mucho más asentado y más cómodo.
Brindis,
