Eso ya lo hace Mónica "barcosclasicos".
Es cuestión de echarle ganas y poner de acuerdo a:
- un propietario que tiene un problema (un barco que no puede mantener adecuadamente, y muchas veces deshacerse de él es difícil y costoso),
- un club o puerto deportivo que tiene otro problema (un barco que ocupa sitio y generalmente no paga, pero que no es suyo y no puede vender o destruir),
- y un aficionado que estaría encantado en dar otra oportunidad a ese barco, si ello no le supone un gran desembolso.
Pero claro, hace falta:
- localizar al propietario, a veces muy difícil; y que esté por la labor (aquí ladra a veces el perro del hortelano...)
- un club o puerto que quiera colaborar, que no siempre es así,
- una capitanía que colabore, ya que muchas veces los papeles estarán "de aquella manera"
- y lo mas complicado, alguien que conozca el asunto, el puerto y a su personal, y que le quiera echar ganas desinteresadamente.
Y esto último es lo que realmente es difícil de encontar. Solo conozco un caso, pero qué bien está funcionando!

Aunque yo ceo que al final ganar, ganan todos.
En cuanto el tema se "institucionalice" se acabó la historia. Ahí tenemos las subastas de barcos confiscados. Acaban pudriéndose tras años de "gestiones administrativas" o en manos de gente especializada, y muy, muy raramente, alguien que le hecha co...raje, consigue algún "chollo"

Edu.