Yo mi experiencia no es como propietario, ya me gustaría, pero el cómo navega un barco de madera, es otra cosa, cuando hay rasca y ves cómo corta las olas... sin lugar a duda, me quedo con la madera.
Por otro lado, siempre había cosas que arreglar, tanto en obra viva como muerta, pero era una preciosidad y cuando le exigías, te respondía.
Hay un dicho que dice que "a la mar, maera..."
Dicho todo esto, depende de las circunstancias, yo, desde el infienno, no podría tener uno de madera, ahora que lo pienso tampoco de fibra


, pero si estuviera en puerto de mar, con la vida más tranquila, y con el dinero necesario, lo tendría, pero son demasiados síes.
Unas


que vaya tocho que os he ediñao

