Discusión: Para cuentistas
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Antiguo 11-02-2010, 14:04
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Capitán pirata
 
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Predeterminado Re: Para cuentistas

Me he enterado !Oh Rey feliz!......

-Abuela- le preguntó a la primera vieja con quién se cruzó- ¿dónde está la casa del maestro albañil Abdullá?
-Esa es hijo mío -contestó la vieja, señalando una artística casa blanca.
Desde una ventan, la mujer de Abdullá vio que el visir se apeaba del caballo delante de su casa. Salió a la puerta y le invitó a entrar. Luego condujo al caballo a la cuadra, volvió y le rogó al visir que subiera a la habitación de los invitados.
Bastó que el visir posara el pie en el quinto peldaño para que la escalera le arrojara súbitamente al sótano. Entonces se abrió la puerta del sótano y entraron dos estacas preguntando:
-¿Tú qué sabes hacer, visir?
Con estas palabras le arrojaron al suelo y empezaron a pegarle.
_!No me matéis! -aulló el visir- Yo sé hacer gorros de piel.
El padischá y el tesorero estuvieron esperando mucho tiempoel regreo del visir, pero en vano.
-Se habrá enamorado de la mujer de Abdullá - le dijo el padischá al tesorero- Tendrás que ir tú a buscarle.
El tesorero compró sedas y otros tejidos, montó a caballo y partió. Anda que te anda, no sé si poco o mucho, llegó por fin a Tavriz.
Se encontró con la misma vieja que el visir. Le preguntó dónde estaba la casa de Abdullá, y enseguida la encontró.
También salió la esposa de Abdullá a recibir al tesorero. Luego le indicó la escalera para subir a la habitación de los invitados. El tesorero subió hasta el quinto peldaño y al instante fue precipitado al sótano.
Allí pudo ver al tesorero que estaba el visir muy afanado haciendo gorros. A su lado había pieles de borrego, hilo y agujas.
Aparecieron las dos estacas y empezaron a golpear al tesorero preguntando:
-¿Tú qué sabes hacer, tesorero?
-!Piedad! !No me matéis! - aulló el tosorero- Yo, sé hacer calzado campesino.
El padischá siguió esperando el regreso del visir, y ahora también del tesorero, hasta que, viendo que no colvían, fue a buscarlos él a Tavriz.
Se encontró con la misma vieja que el visir y el tesorrero. Le preguntó dónde estaba la casa de Abdullá y enseguida la encontró. La esposa de Abdullá vio que venía el padischá en persona, salió enseguida a recibirle y condujo su caballo a la cuadra. Luego señaló la escalera diciendo:
- Bienvenido.
El padischá subió hasta el quinto peldaño y tmbién fue precipitado al sótano. Allí encontró al visir haciendo gorros de piel y al tesorero haciendo calzado campesino.
-¿Qué significa esto? -preguntó.
!Chist...! !Calla! Esto es espantoso - le contestaron en un susurro.
Como las otras veces, se abrió la puerta del sótano, entraron las dos estacas y se pusieron a apalear sin piedad la espalda del padischá diciendo:
-Y tú, padischá ¿qué sabes hacer?
-Antes de llegar a padischá, yo era cardador de lana -chilló, retorciéndose bajo los estacazos.
Al instante aparecieron un montón de lana, varas y un aparato de cardar. Lo mismo que el fisir y el tesorero, también el padischá puso manos a la obra.
Abdullá terminó de construir el palacio y volvió a Tavriz. Al llegar a su casa, le preguntó a la esposa:
-Dime mujer, ¿Qué has hecho en mi ausencia?
-Baja al sótano y lo veras- contestó ella.
Abdullá bajó al sótano y vio que el visir estaba haciendo gorros de piel, el tesorero calzado de campesino y el padischá cardando lan.
-Bueno padischá - dijo Abdullá- he construido tu palacio, pero no necesito que me pagues por ello. Me basta con haberos inculcado el hábito del trabajo. Marchaos ahora y que vuestras actividades sean provechosas para el pueblo.
Del cielo cayeron tres manzanas: una es mía, la otra es para mí y la tercera para el que ha contado el cuento.

Cuentos Populares Azerbaidjanos" "Abdullá el maestro albañil" Narrador- Eiyub Alí oglí, de la ciudad de Gueokhái. Anotado por G. Alizadé en 1937
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..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo.
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