Pues yo soy el rarillo...
Si voy a motor y hay tan poco viento (lo normal si voy a motor) que el aparente me viene de morro, a menos que haya una mar cruzada enorme (raro), la bajo enseguida.
¿El motivo?: pues clarísimo. En estas condiciones, no hace nada (o casi) y, en cambio, la estropeamos rápidamente. No hay nada peor para una vela que llevarla flameando (tampoco lo veo muy "marinero", pero eso ya es otra cuestión).
También la llevo abajo cuando estoy esperando para la salida de una regata aplazada por poco viento. La quiero/me cuesta demasiado como para castigarla sin motivo.