Querido Paco, con la de amigos que has dejado en casi todos los puertos de España, no habrá nadie que te suba el ancla y deje reposar tu espalda?.
Por lo menos ya sabes que en Galicia tienes uno.
Cuidate esa espalda, que aun he de hacer millas contigo.
Un fuerte abrazo y unas ronditas para los tabernícolas
