Disfrutemos el gran día que nos han dado hoy los
verdes, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo

de que ya estamos en la final.
Lo que está claro que mister Dikson no se va a quedar con los brazos cruzados en la próxima, ya habrá tomado buena nota de que la semifinal, contra el más flojo cuando eligieron, no va a ser un entrenamiento. Tendrá que hacerlo muy bien, a pesar de que sigo opinando que son superiores.
Lo que está claro es que tenemos un barco que navega a la altura de cualquiera de los gurús y ese puede ser un buen punto de partida para futuros desafíos.
¡¡Ánimo que necesitamos muchas alegrías como la de HOY!!