Lo malo es que la innovación hace que las tecnologías avancen una barbaridad pero el hombre no avanza al mismo ritmo y luego pasa lo que pasa.
Con el termómetro seguro que nadie discutía lo que marcaba, pero ahora llegamos a la sonda, los sensores de temperatura y demás y empieza el follón: que si la mía marca, que si en otras es diferente, que si tal que si cual… Ves, el que no evoluciona es el hombre.
Termómetro y escandallo con sebo, no se hable más.
