Pues disfruta a tope y ¡enhorabuena! esa sensación de salir por primera vez como armador de tu primer barco es... puffff te sientes el rey del mambo por lo menos. Eso sí, asegúrate del parte, que este invierno está resultando cuanto menos inestable y si no conoces aún el barco ni vas sobrado de motor mejor salir sobre seguro. Verás como será una travesía de esas que siempre se recuerdan, por lo novedoso y por la ilusión que conlleva ese estreno
